PRM perfila relevo en su cúpula con dirigentes de trayectoria, equilibrio político y equidad de género

La próxima renovación de la Dirección Ejecutiva del Partido Revolucionario Moderno (PRM), programada para el último trimestre de este año, marcará una de las transformaciones organizativas más importantes de la organización oficialista desde su llegada al poder. El proceso busca combinar experiencia, renovación generacional, equilibrio entre las diferentes corrientes internas y una mayor participación de las mujeres en el principal órgano ejecutivo del partido.

Como parte de la reciente reforma de sus estatutos, el PRM incrementó de 60 a 65 la cantidad de integrantes de la Dirección Ejecutiva, una medida que permitirá incorporar nuevos cuadros políticos y fortalecer la representación de distintos sectores dentro de la organización.

Las proyecciones internas apuntan a que alrededor del 30 % de los actuales miembros serían sustituidos. La decisión responde, en gran medida, al proceso de renovación institucional impulsado por el partido, tomando en cuenta que varios de los actuales dirigentes superan ampliamente los 70 años, con una edad promedio de 76.2 años. A esto se suma la posibilidad de aplicar evaluaciones de desempeño a parte de los integrantes, como mecanismo para fortalecer la eficiencia y el dinamismo de la dirección partidaria.

Entre los dirigentes con mayores posibilidades de incorporarse a la Dirección Ejecutiva figuran reconocidas figuras con amplia experiencia política y administrativa. En la lista destacan el aspirante presidencial Guido Gómez Mazara; el delegado político del PRM ante la Junta Central Electoral, Sigmund Freund Mena; el secretario de Actas y Correspondencia, Igor Rodríguez, y el secretario de Asuntos Jurídicos, Antoliano Peralta Romero.

Asimismo, la renovación contempla una mayor presencia de representantes del Congreso Nacional. Entre ellos sobresalen los diputados Aníbal Díaz, del Distrito Nacional; Amado Díaz y Leyvi Bautista, de la provincia Santo Domingo; Eugenio Cedeño, de La Romana, y Soraya Suárez, de Santiago, quienes han consolidado liderazgo tanto en sus demarcaciones como dentro de la estructura partidaria.

En el Senado también se perfilan como potenciales integrantes Pedro Catrain, representante de Samaná, y Franklin Romero, senador por la provincia Duarte, ambos reelectos en las pasadas elecciones y considerados dirigentes con influencia en sus respectivas regiones.

La renovación de la Dirección Ejecutiva también representa una oportunidad para fortalecer la participación femenina dentro del organismo. Actualmente, las mujeres continúan siendo minoría en la estructura ejecutiva del partido, por lo que distintos sectores internos consideran que el proceso debe contribuir a una representación más equilibrada y acorde con el peso político y electoral que tienen las dirigentes dentro del PRM.

Analistas políticos consideran que la reestructuración permitirá al partido oficialista adecuar su principal órgano de dirección a los desafíos del nuevo ciclo político, fortalecer su capacidad de consenso y preparar la organización para los procesos electorales venideros.

Con la ampliación de la matrícula y la incorporación de nuevos liderazgos, el PRM busca combinar la experiencia de sus dirigentes históricos con el impulso de una nueva generación de cuadros políticos, garantizando una estructura más representativa, funcional y adaptada a las exigencias de una organización que continúa siendo la principal fuerza política del país.